After a while you learn the subtle difference between
holding a hand and chaining a soul,
And you learn that love doesn mean learning and
company doesn mean security,
And you begin to learn that kisses aren contracts
and presents aren promises,
And you begin to accept your defeat with your head
up and you eyes open, with the grace of an adult,
not the grief of a child,
And you learn to build all you roads on today
because tomorrow ground is too uncertain for
plans.
After a while you learn that even sunshine burns if
you get too much.
So you plant your own garden and decorate your own
soul, instead of waiting for someone else to bring you
flowers.
And you learn that you really can endure...
That you really are strong,
And you really do have worth.
- Veronica A. Shoffstall -
Traduccion en comentarios. Esta cita la descubri apenas, espero a ti tambien te guste.
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viernes, junio 19, 2009
After A While
jueves, abril 30, 2009
Agobiado
Ya no tocare mas el tema que ocupo mis ultimos 3 posts, de hecho voy a vetar esa palabra pues ya me tiene muy desgastado y desesperado, no se habla de otra cosa que no sea "eso".
Estan sucendiendo cosas mas importantes y no se les ha prestado atencion, clara manipulacion informativa con algunos fines macabrones.
Mejor te dejo un bonito poema de Benedetti:
Estan sucendiendo cosas mas importantes y no se les ha prestado atencion, clara manipulacion informativa con algunos fines macabrones.
Mejor te dejo un bonito poema de Benedetti:
Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada,
y me encontraste bien
y te encontré más linda.
Ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde estoy.
Sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola,
que del vecino
territorio del amor,
ese desesperado,
empezarán a mirarnos
con envidia,
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.
volviendo a tu mirada,
y me encontraste bien
y te encontré más linda.
Ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde estoy.
Sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola,
que del vecino
territorio del amor,
ese desesperado,
empezarán a mirarnos
con envidia,
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.
Se trata de:
poesia
lunes, abril 06, 2009
Las Abandonadas
Cómo, me dan pena las abandonadas,
que amaron creyendo ser también amadas.
Y van por la vida llorando un cariño,
recordando a un hombre y arrastrando un niño.
Como hay quién derribe del árbol la hoja,
y al verla en el suelo, ya no la recoja,
y hay quién a pedradas tire el fruto verde,
y lo eche rodando después que lo muerde.
Las abandonadas son frutas caídas,
del árbol frondoso y alto de la vida,
son más que caídas, fruta derribada,
por un beso artero, como una pedrada.
Por las calles ruedan estas tristes frutas
como maceradas mansanas intutas
y en sus pobres cuerpos antaños surgentes
llevan la indeleble marca de sus dientes.
Tienen dos caminos que escoger
el quicio de una puerta honrada
o el harén del vicio,
y en medio de tanto, de tantos rigores
hay quién al hablarles, se atreva de amores.
Aquellos magnates que ampararlas pueden
más las precipitan para qué más rueden
y hay quién se vuelva su postrer verdugo
queriendo exprimirlas, si aún les queda ugo.
Las abandonadas son como el bagazo,
que alambica el beso y exprime el abrazo,
si aún les queda zumo, lo chupa el dolor,
son tristes bagazos, bagazos de amor.
Cuando las encuentro me llenan de angustia,
sus senos marchitos, y sus caras mustias,
y pienso que llevan en sus arrepentimientos
un niño que es hijo del remordimiento.
El remordimiento lo arrastra algún hombre oculto
que al ver a esos niños de blondos cabellos
yo quisiera amarlos y ser padre de ellos.
Las abandonadas me dan estas penas
porque casi todas son mujeres buenas
son manzanas secas, son frutas caídas,
del árbol frondoso y alto de la vida.
De sus hondas cuitas ni el Señor se apiada,
porque de esas cosas Dios no sabe nada,
y así van las pobres, llorando un cariño,
recordando a un hombre, y arrastrando un niño.
Poema de Julio Sexto. Me lo acaba de pasar una amiga y me gusto asi que aqui lo comparto.
que amaron creyendo ser también amadas.
Y van por la vida llorando un cariño,
recordando a un hombre y arrastrando un niño.
Como hay quién derribe del árbol la hoja,
y al verla en el suelo, ya no la recoja,
y hay quién a pedradas tire el fruto verde,
y lo eche rodando después que lo muerde.
Las abandonadas son frutas caídas,
del árbol frondoso y alto de la vida,
son más que caídas, fruta derribada,
por un beso artero, como una pedrada.
Por las calles ruedan estas tristes frutas
como maceradas mansanas intutas
y en sus pobres cuerpos antaños surgentes
llevan la indeleble marca de sus dientes.
Tienen dos caminos que escoger
el quicio de una puerta honrada
o el harén del vicio,
y en medio de tanto, de tantos rigores
hay quién al hablarles, se atreva de amores.
Aquellos magnates que ampararlas pueden
más las precipitan para qué más rueden
y hay quién se vuelva su postrer verdugo
queriendo exprimirlas, si aún les queda ugo.
Las abandonadas son como el bagazo,
que alambica el beso y exprime el abrazo,
si aún les queda zumo, lo chupa el dolor,
son tristes bagazos, bagazos de amor.
Cuando las encuentro me llenan de angustia,
sus senos marchitos, y sus caras mustias,
y pienso que llevan en sus arrepentimientos
un niño que es hijo del remordimiento.
El remordimiento lo arrastra algún hombre oculto
que al ver a esos niños de blondos cabellos
yo quisiera amarlos y ser padre de ellos.
Las abandonadas me dan estas penas
porque casi todas son mujeres buenas
son manzanas secas, son frutas caídas,
del árbol frondoso y alto de la vida.
De sus hondas cuitas ni el Señor se apiada,
porque de esas cosas Dios no sabe nada,
y así van las pobres, llorando un cariño,
recordando a un hombre, y arrastrando un niño.
Poema de Julio Sexto. Me lo acaba de pasar una amiga y me gusto asi que aqui lo comparto.
Se trata de:
poesia
domingo, octubre 19, 2008
Cansancio, de Oliverio Girondo.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuántos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.
Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabré si es el mismo
que usé mientras vivía.
Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola auténtica,
alegre,
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.
Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.
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Te recomiendo mucho la poesia de Oliverio Girondo.
Se trata de:
Fotografia,
poesia,
sabiduria

